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El Riesgo químico laboral

Según la VI Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo, más del 42% de los trabajadores en la industria están expuestos a sustancias tóxicas. Estos datos permiten dimensionar la importancia del riesgo químico, desde el punto de vista social, sanitario y laboral.

 
La situación actual que presenta una mayor atención al problema de los riesgos químicos, ofreciendo cada vez mayor disponibilidad de información sobre sustancias que se comercializan en la Unión Europea y sus posibles escenarios de exposición; es una situación que ha supuesto un largo proceso evolutivo. Con el desarrollo de las Revoluciones Industriales, el auge de la Química como disciplina científica y su aplicación práctica, la Química Industrial, supuso un extraordinario desarrollo y expansión de la Industria Química; reflejándose en un extraordinario desarrollo económico y de mejora de la calidad de vida de los seres humanos. 
Como contrapartida este desarrollo ha generado consecuencias perniciosas para el medio ambiente en forma de contaminación de la atmósfera, medio acuático y terrestre; así como para los trabajadores, los cuales han sufrido las consecuencias de las exposiciones en forma de accidentes, intoxicaciones y las dramáticas enfermedades profesionales, muchas de las cuales derivan en muertes.

 
A día de hoy estimaciones prudentes señalan que cada año en España, más de 4000 trabajadores y trabajadoras mueren por enfermedades derivadas de la exposición a químicos. Más de 33000 enferman por exposición a productos químicos y alrededor de 18000 accidentes de trabajo se producen por exposición a químicos.
Esta situación es agravada por el hecho de que de las 146000 sustancias que circulan por Europa (90000 en España), sólo 141 han sido evaluadas de forma completa y menos de 800 cuentan con valor límite ambiental que permita controlar la exposición en las empresas.
 

Ante esta preocupante situación los gobiernos europeos y nacionales han establecido dos estrategias de trabajo:
  • La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales en España
  • Reglamento Reach
  • Reglamento CLP
 
La primera de ellas tuvo lugar con la entrada en vigor de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales en España, hecho que supuso una extraordinaria herramienta de gestión en el seno de las empresas, cuyo objetivo fundamental es detectar situaciones de riesgo y aplicar metodologías para prevenirlas y abordarlas una vez producidas, sirviéndose de dos instrumentos; la Evaluación de riesgos y la Planificación de la actividad preventiva, las cuales documenta en el Plan de Prevención.
Por otro lado, la falta de datos sobre la peligrosidad de las sustancias químicas, llevo a las autoridades europeas a implantar en 2007 el Reglamento Reach, que implica un sistema de registro y autorización de sustancias que se van a comercializar, evaluación de las características a través del Informe de seguridad química;  informe que se deberá aportar al registrarlas; y en determinados casos restricciones de uso.
Este reglamento fue reforzado con el Reglamento CLP, para regular el etiquetado, envasado de sustancias químicas y clasificación de las mismas, en clases de peligrosidad.


En conjunto, estas dos estrategias supusieron un avance en la protección de la salud y el medio ambiente, las dos caras de una misma moneda; puesto que la protección de la salud en el ambiente laboral redunda en la protección medio ambiental; y a la vez  permite ir disponiendo de información documentada y reglada sobre sustancias; las cuales van a estar involucradas en los distintos ambientes laborales.
 
El conocimiento del desarrollo práctico de la normativa legal que ampara el trabajo con sustancias químicas es fundamental, para adquirir conocimiento sobre las propiedades intrínsecas que determinan la peligrosidad de las mismas; acceder a situaciones de riesgo documentadas y a formas operativas para la prevención. Los trabajadores podrán formarse y adquirir estos conocimientos a través del curso Prevención de Riesgos laborales – Sector Químico.
 
Es necesaria una formación para todas aquellas personas inmersas en la problemática del riesgo químico; problemática que engloba a aquellos trabajadores que desempeñan su trabajo en un ambiente químico, y que por ausencia de un conocimiento preciso de las propiedades intrínsecas de los agentes químicos, así como por falta de información, desempeñan sus tareas en situaciones de riesgo; así como técnicos en prevención, recursos preventivos o personas en puestos directivos intermedios, que con motivo de sus responsabilidades, deseen adquirir una formación específica.
 
El conocimiento de estas estrategias permitirá a los trabajadores disponer de herramientas para identificar y gestionar los riesgos químicos, así como disponer de fuentes de información sobre características de comportamiento, peligrosidad y métodos para manejar las sustancias; lo que redundará en una mejora sustancial de la seguridad y calidad del ambiente laboral en el que estén implicadas sustancias químicas; en este sentido las expectativas de paliar el problema, con el paso de los años, no pueden ser más que esperanzadoras.